Los imprescindibles de Alfama: la guía definitiva

Antes del siglo XII, Alfama era el distrito que se encontraba al otro lado de las murallas. Allí vivían los residentes más pobres de la capital. Esta reputación de escasez acompañó al barrio hasta la expansión de Lisboa, momento en el que se trasladaron a vivir los marineros y trabajadores de los muelles.

Hoy en día se trata de una zona joven, llena de vitalidad y, sin duda, un punto imprescindible en nuestro itinerario viajero. Afortunadamente, no ha perdido ni una pizca de su antiguo encanto en el proceso, pues todo parece sacado de una película rodada en blanco y negro.

También nos traslada a otra época los tranvías que nos llevan hasta este mágico lugar. Concretamente, el número 28, que es el que debemos coger. Su ruta conecta entre sí los distritos de Graça y de Baixa, atravesando las colinas y calles de Alfama. Este pintoresco recorrido, estrecho y serpenteante, es totalmente imposible de recorrer para los tranvías modernos.

Pero, a lo que vamos, ¿qué es lo que hace tan especial Alfama? ¿Qué encontramos allí? Te lo detallo a continuación:

Tres miradores

  • Mirador Portas do Sol. Es uno de los más frecuentados por los turistas, dada su localización en pleno corazón de Alfama. Desde este lugar se aprecian unas vistas impresionantes de los tejados rojizos que parecen deslizarse hasta el Tajo. Es gratuito y fácil de encontrar, con parada de tranvía justo enfrente, por lo que no hay excusa para no visitarlo. Junto al mirador encontraréis la estatua de San Vicente, patrón de Lisboa, que sostiene un barco acompañado de dos cuervos.
Marc y yo, en el mirador

Marc y yo, en el mirador Portas do Sol

  • Mirador de Santa Lucía. Es el más famoso de Alfama. Sus vistas no son tan impresionantes como el mirador Portas do Sol, pero es indudable que las buganvillas y las paredes de azulejos dotan este lugar de una magia especial. Sentarse en uno de sus bancos de piedra y disfrutar de la música de alguno de los artistas callejeros que suele haber, es uno de los mejores planes para tomar un respiro.
Mirador de Santa Lucía

Mirador de Santa Lucía

  • Mirador da Senhora do Monte. Este no me dio tiempo a visitar, pero os puedo decir que es el más alto de Lisboa. Para llegar hay que subir mucho (mucho), pero las vistas merecen la pena, pues se puede contemplar prácticamente toda la ciudad. Además, el lugar está rodeado de pinos, por lo que su encanto es indudable. Junto al mirador se encuentra la capilla de Nossa Senhora do Monte, a la que tradicionalmente han acudido las embarazadas para pedir protección durante el parto.

 

Sé, la catedral de Lisboa

La Catedral de Sé (o catedral de Lisboa) es una de las visitas obligadas en el barrio de Alfama. Se trata de uno de los pocos monumentos supervivientes a los sucesivos terremotos e incendios que han asolado la ciudad. Fue levantada a mediados del siglo XII sobre una antigua mezquita tras reconquistar la ciudad a los musulmanes durante la Segunda Cruzada.

En su esencia, la catedral es de estilo románico. No obstante, su estructura externa de dos torres y en el gran rosetón, el interior, más oscuro y austero, son claramente góticos. En su interior se encuentran los restos de San Vicente, patrón de la ciudad. Vale la pena visitar el claustro, cuyo estilo es similar al del Monasterio de los Jerónimos.

Sé, la catedral de Lisboa

Sé, la catedral de Lisboa

Museo del Fado

Como no podía ser de otra manera, el Museo del Fado se encuentra en Alfama, pues es aquí donde nace este canto nostálgico, patrimonio de la Humanidad, que se ha convertido en el espectáculo más buscado turistas y autóctonos.

Abierto en 1998, en este recinto conoceremos la historia del fado desde sus orígenes, hace más de dos siglos, hasta su transformación gracias a las numerosas influencias que lo han ido puliendo durante todo este tiempo hasta su consagración como lo que es hoy. De hecho, el museo no se limita a llevar a cabo una labor divulgativa, pues también se dedica a investigar y fomentar el fado a través de talleres, seminarios, actuaciones regulares, etc

El lugar cuenta con una cafetería,una escuela de guitarra y viola, un auditorio, un centro de documentación y una tienda donde se puede adquirir música.

 

Castillo de San Jorge

En este enlace, (aquí), podrás encontras información más detallada del Castillo de San Jorge

 

Panteón Nacional

No puedo dar mucho detalle sobre el Panteón Nacional, pues no me dio tiempo a visitarlo. Pero voy a tratar de explicar qué es con la mayor precisión posible. Se trata de una construcción barroca que se utiliza como lugar de entierro para portugueses célebres como la cantante de fados Amália Rodrigues y los presidentes de Portugal. Además, alberga los cenotafios de otros lusos de prestigio como Vasco de Gama o Luis de Camôes.

Lo más destacable de la arquitectura del panteón es su gran cúpula blanca, que sobresale majestuosa entre los tejados de Alfama, y cuyas vistas son excepcionales. El Panteón Nacional empezó a construirse a finales del siglo XVII y se terminó del todo… en 1966. De ahí que los portugueses comparen cómicamente cualquier proyecto extendido en el tiempo con las obras de Santa Engracia.

Otros

  • Jardín Botto Machado
  • Casa dos Bicos
  • Mercado de Santa Clara
  • Feira da Ladra

 

 

 

Lara Green

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